Esta gran casa con encanto de 1911 en Frederiksberg, es un hogar para una familia numerosa con cinco hijos de edades comprendidas entre 3 a 14. Los propietarios de la vivienda son dos personas con un montón de aficiones y mucha vida social, que además están a la última en todas las tendencias de decoración. En la casa se mezlca a la perfección muebles de estilo tradicional, con otros más modernos. Los colores usados son neutros (blancos, piedras), creando contraste con los muebles, telas y objetos decorativos, que le dan el toque de color.







Fotografía: Stuart McIntyre | Estilismo: Katrine Martensen-Larsen
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