Siempre que me voy de viaje, me gusta imaginarme historias que van sucediendo en el exterior del coche, suelen ir acompañadas de bandas sonoras, resulta gracioso imaginarte la vida de la gente desde tu propio prisma, incluso las historias que han podido suceder en lugares que ves pasar.
Una de esas pelis, es Don Quijote, pero a la moderna, en donde cambio los molinos clásicos de viento por molinos eólicos de esos que ponen ahora por todas partes... y forman así una escenografía muy plástica, que junto con el paisaje dan unas tonalidades muy interesantes y bonitas.
Lo malo, es que al principio los molinos estaban solo colocados en lugares donde hacía viento, para dar el máximo aprovechamiento energético posible... eran exclusivos, no abundaban y así mi película tenía más sentido, ahora en cambio, se han dedicado a colocar molinos por todas partes, creyéndose muy respetuosos con la naturaleza y en realidad lo que están haciendo es minar el paisaje y mi escenografía.... que ha pasado de ser Don Quijote con sus gigantes, a Los Invasores de Marte.
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